Hemos regresado, aunque nunca nos fuimos.
Hemos reaparecido, aunque nunca nos ocultamos.
Hemos recuperado nuestra fuerza, aunque nunca la perdimos.
Ma'sí, volvimos.
Después de un merecido descanso, la Copa Duelos está en marcha otra vez y promete las habituales cuotas de sangre, destrucción e improperios que todos disfrutamos. En esta Copa dejamos la moral y las buenas costumbres de lado para someternos al bardearum constantis, famosa práctica social que, desde los romanos hasta nuestros días, viene causando sensación y más de un contuso.
En todo regreso triunfal hay una cuota de suspenso, un misterio sin develar, y esta Copa no va a ser la excepción. Para ver jugar a los grandes hay que esperar bastante. Mientras tanto, dejemos que los novatos nos entretengan en la Precopa, donde se enfrentarán a muerte para conseguir un lugar en el fixture final.